Sistemas para pronosticar el clima en la Red del Camino Inca a Machu Picchu

El Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) informó que un nuevo sistema de monitoreo y pronóstico del clima ha sido implementado en la red de Camino Inca del Santuario Histórico de Machu Picchu, en Cusco.

Asimismo, indicó que este sistema permitirá tener un pronóstico diario con datos meteorológicos como humedad, temperatura, radiación, precipitación, entre otros; información que es de gran utilidad para los visitantes a esta área natural protegida y los operadores turísticos a fin de organizar sus próximos recorridos.

Para este fin, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) instaló seis estaciones meteorológicas automáticas en los sectores de Q’oriwarachina, Huayllabamba, Pacaymayo alto, Machu Picchu Pueblo, Intihuatana, Soraypampa y Santa Teresa.

El Sernanp precisó que el público en general y los usuarios de la Red de Caminos Inca pueden acceder a esta información a través del siguiente enlace: https://web2.senamhi.gob.pe/?p=estaciones-automaticas.

CAMINO INCA a Machu Picchu y Rutas Alternas

Taller para estandarizar procesos de protección del antiguo Qhapaq Ñan o Camino Inca


El titular de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco, Luis Nieto, inauguró el Taller Internacional para consensuar el documento de estandarización de los procedimientos en las fases de preparación, respuesta y recuperación del Camino Inca o Qhapaq Ñan frente a desastres naturales.

Este certamen se desarrolló del 9 al 11 de octubre y está enmarcado en la Gestión del Riesgo de Desastres en el Qhapaq Ñan - Sistema Vial Andino de los 6 Estados Parte, a fin de responder de manera eficaz a las recomendaciones del Comité del Patrimonio Mundial de Unesco.

El taller contó con la participación de 4 representantes de cada uno de los Estados Parte, entre ellos, los Secretarios Técnicos y profesionales responsables de la Gestión del Riesgo en sus respectivas sedes de Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Colombia y Perú (Sede Nacional y Sede Cusco).

"Esta es una magnífica oportunidad para avanzar en esta delicada tarea de proteger este patrimonio cultural que compromete a seis países que hace 5 siglos estaban unidos y articulados por esta impresionante red de caminos que partían del Cusco hacia los cuatro puntos cardinales" refirió el director de la entidad cultural Luis Nieto Degregori al inaugurar el taller. 

La Sede Cusco del Qhapaq Ñan, dio a conocer sus avances y la presentación de un Aplicativo Móvil para la Gestión del Riesgo de Desastres en el Qhapaq Ñan-Sistema Vial Andino, el cual será puesto a prueba en campo, para promover comentarios y sugerencias a fin de mejorar el uso de esta aplicación.

Puesta en Valor de un Tramo del Camino Inca a Machu Picchu

Un tramo de dos kilómetros que pertenece al ancestral Camino Inca, por donde nuestros antepasados trasladaban productos agrícolas cultivados en los andenes del parque arqueológico de Tipón, son restaurados por especialistas de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco.

Este proyecto que busca poner en valor el tramo que está ubicado entre los sectores de Pitupujio-Cruzmocco, en la parte superior de Tipón, distrito de Oropesa, provincia de Quispicanchi, debe ser concluido el próximo año, con una inversión de 5 millones 214,000 soles. Se cree que este camino tuvo un uso ceremonial en la época de los Incas.

El primer tramo de este camino Inca, que se inicia en el poblado de Pitupujio, tiene una calzada de tres metros de ancho; cuenta con muros laterales y presenta curvas que se adecuan a la topografía del terreno y llegan hasta el sector de los andenes y fuentes de agua de Tipón.

El segundo tramo empieza a un costado de las fuentes ceremoniales de Tipón y asciende hasta el cerro Cruzmocco, en cuya cima se aprecian construcciones prehispánicas como muros y recintos. Precisó La Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco (DDCC) precisó

Fuente: elperuano.pe

Restablecen tramo de Camino Inca a Machu Picchu que había colapsado

Especialistas de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco reestablecerán un tramo del Camino Inca que permite el ingreso al Wiñayhuayna, ubicado en el parque arqueológico de Machu Picchu, que colapsó a causa de las intensas lluvias en marzo último.

Francisco Huarcaya, responsable de la red de Caminos Inca a Machu Picchu, informó a la Agencia Andina que las labores se intensificarán en los siete metros lineales de plataforma que se vinieron abajo por el desprendimiento de una enorme roca.

Explicó que la labor tecnificada con el uso de los mismos elementos líticos en el tramo que lleva al conjunto arqueológico Wiñayhuayna, de paso al Santuario de Machu Picchu, concluiría antes de junio, ya que el factor clima ayudaría por el alejamiento de las precipitaciones pluviales.
Afirmó que desde el kilómetro 82, donde se inicia la travesía a la ciudadela inca, la vía estuvo en perfectas condiciones y aun así realizaron reforzamientos en algunas zonas de campamento donde pernoctan los turistas.

“Salvo el sitio arqueológico de Wiñayhuayna, que está a la altura del kilómetro 104, hoy afectado por las lluvias. Por aquí, como se recuerda, no hay paso de turistas con el fin de salvaguardar su integridad, hasta la culminación de los trabajados de recomposición”, anotó el funcionario.

Huarcaya afirmó que se desarrollaron labores de geología que permitirán un mejor desempeño de arqueólogos, conservadores, restauradores entre otros profesionales especializados que conforman el grupo itinerante.

Turismo de Lujo en el Camino Inca

Un total de 58,467 turistas, mayormente extranjeros, recibieron las áreas selváticas que ofrecen un servicio de lujo en el Perú, como Pacaya Samiria (Loreto), Manu y Tambopata (Madre de Dios), durante el 2014, reveló el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Sernanp).

 Pedro Gamboa, jefe del Sernanp, informó por ejemplo que a Pacaya Samiria llegaron el año pasado un total de 12,000 turistas, 19 por ciento más que el año 2013.

En declaraciones a la Agencia Andina, el funcionario precisó que en el caso de Pacaya Samiria, el 85 por ciento de turistas que contratan los cruceros de lujo son extranjeros y el 15 por ciento peruanos, por los altos costos de los servicios.

Al respecto, Deysi Ángeles, responsable de la Unidad de Operaciones y Gestión de Turismo del Sernanp, manifestó que el turista extranjero puede pagar hasta 4,000 dólares por un crucero de hasta 8 días en Pacaya Samiria por la oportunidad que representa para él disfrutar de una aventura en la naturaleza, junto a las comodidades de un hotel 5 estrellas.

“Allí fueron los reyes de Holanda en visita privada y siempre vienen actores y millonarios que reservan todo el crucero, que es un segmento bastante alto que antes no existía en el Perú”, detalló.

Gamboa informó que la reserva natural de Tambopata recibió en el 2014 un total de 43,611 turistas, con un 10 por ciento de incremento con relación al año 2013 cuando recibió a 39,000 visitantes.

Asimismo, en el Parque Nacional del Manu, durante el año pasado arribaron 2,856 turistas, 44 por ciento más que en el 2013.

Ángeles reveló que incluso en el camino inca hacia Machu Picchu (Cusco) existe un servicio de lujo que implica brindar a los turistas la oportunidad de tomar buenos vinos y comer alimentos gourmet en medio de la naturaleza, así como tomar una ducha portátil.

“Las agencias ofrecen ese servicio. La de más lujo ofrece masajistas, cocinero privado, vino, un chef que te cocina”, resaltó.

La especialista del Sernanp refirió que el turista que utiliza el camino inca es mayormente extranjero, a quien le gusta disfrutar de la naturaleza porque se siente un “Indiana Jones”.

“El hecho que ya hay un nicho de ese tipo en Cusco o Loreto te da una señal de que las cosas están cambiando en cuanto a seguridad y servicio, calidad y recursos”, aseveró Ángeles.

Más de 170,000 turistas visitaron el Camino Inca a Machu Picchu en 2014

El Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) informó que un total de 175,000 visitantes nacionales y extranjeros llegaron hasta la ciudadela de Machu Pichu, durante el 2014, utilizando la ruta del camino inca en la modalidad de turismo mochilero.

 Rodolfo Valcárcel Riva, secretario general del Sernanp, destacó ,en tal sentido, que se está creando conciencia de las bondades que ofrece el turismo de naturaleza, lo que se evidencia con el mayor número de turistas extranjeros que utilizan dicho camino inca.

Aclaró que Sernanp tiene bajo su administración el Santuario Histórico de Machu Picchu, ubicado en la provincia cusqueña de Urubamba, y por donde atraviesa el camino inca; mientras que la ciudadela misma está bajo el cuidado de la dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) del Cusco.

El Santuario Histórico de Machu Picchu es un área natural protegida de 32,592 hectáreas de extensión, con renombre internacional, muy conocida por la presencia de impresionantes complejos arqueológicos inca, sitios y monumentos de alto valor histórico-cultural.

Sin embargo, el santuario presenta también un importante valor ambiental, con áreas boscosas, montañas escarpadas y picos nevados.

Es una zona de interacción entre el dominio andino y el amazónico; y forma parte de una estrecha faja de transición entre ambos ecosistemas. Predomina el terreno de relieve abrupto y de laderas escarpadas.

En este santuario se pueden encontrar desde cumbres nevadas por encima de los 6,000 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m) hasta la zona más húmeda y caliente del río Urubamba (que divide al santuario en dos, formando el cañón de Torontoy) por debajo de los 2,000 m.s.n.m.

Su fuerte gradiente, acrecentada por el complejo sistema de vientos que propicia, crea microclimas que son fuente de una gran diversidad biológica.

El Santuario presenta vegetación tropical en la parte baja del sector oeste, en la cuenca del río Aobamba.

Es un ecosistema típico de las llamadas “cejas de selva”, que toman este nombre porque constituyen el último remanente de vegetación nativa en esta área montañosa. Es el límite superior hasta donde llega la vegetación tropical en esta parte de los andes.

Primera guía especializada Hi Tec Camino Inca

Con el objetivo de contribuir a que los viajeros del Perú y el mundo puedan disfrutar de una experiencia inolvidable durante sus caminatas por los caminos incas, la marca de calzado outdoor Hi-Tec y el experimentado viajero y fotógrafo Walter Wust, presentan la primera “Guía Hi-Tec Camino Inca a Machu Picchu”, una publicación que permitirá a los lectores descubrir los secretos de las rutas para hacer trekking en los caminos incas que conducen a Machu Picchu.

 “El Camino Inca Machu Picchu es la ruta más popular del mundo: más de 25 mil personas realizan esta fabulosa caminata cada año. Gracias a este esfuerzo, por primera vez los excursionistas podrán contar con una guía completa y de calidad que les permitirá conocer previamente lo que encontrarán durante todo el recorrido y enamorarse de los místicos paisajes que en él se encierran. Estoy seguro que esta guía se convertirá en una herramienta indispensable para promover el turismo en nuestro país”, indica Wust.

La guía “Hi-Tec Camino Inca a Machu Picchu” te invitará a explorar diversas rutas. Una de ellas es el Camino Inca tradicional, que parte del km 88 y te lleva a la mágica ciudad del Tahuantinsuyo en 4 días, la ruta Salkantay-Machu Picchu en 5 días y otras cinco alternativas más, incluyendo el Camino Real, el Templo de la Luna y el de Choquequirao, la más extensa y que se desarrolla en 8 días.

La Guía Hi-Tec Camino Inca puede ser adquirida en las principales librerías de Lima y el Cusco o solicitarse de manera gratuita por la compra de cualquier zapatilla Light Hiking en las tiendas Coliseum Sport (Lima: Real Plaza Salaverry, Open Plaza Angamos, Mall Aventura Plaza Santa Anita, Plaza Norte. Cusco: Real Plaza Cusco). También está disponible en Apple Store y Google Play.

Wiñaywayna

Wiñaywayna significa “eternamente joven”.

Se trata de una ancestral ciudadela inca ubicada en el Camino Inca, la ruta que lleva a los aventureros a Machu Picchu, en el Cusco.

Wiñaywayna tiene dos sectores, uno inferior y otro superior, conectados por una larga escalinata. Ambos sectores están conformados por terrazas agrícolas y edificaciones. Deslumbra la misma arquitectura que Machu Picchu y cada edificación está construida con elementos líticos de granito.

Desde Wiñaywayna se puede divisar el río Urubamba, que se encuentra a 900 metros a vuelo de pájaro. Este sitio puede suponer una gran aventura para cualquier viajero y una de las decenas de atracciones andinas que se pueden divisar desde el Camino Inca, que es considerado como la ruta difícil para llegar a la maravilla del mundo. Además, para cruzarla hay que reservar un cupo turista con meses de anticipación y estar preparado físicamente y correctamente aclimatado.

Camino Inca a Machu Picchu: Ruta de aventureros

La forma más aventurera de llegar a la ciudadela Inca de Machu Picchu es el Camino Inca, conectando al viajero con el pasado incaico.

La ruta del Camino Inca Tradicional a Machu Picchu, es la más solicitada por los turistas aventureros para llegar a Machu Picchu. se permiten 500 personas por día, incluidos turistas, guías, porteadores entre ellos. Es por ello que se recomienda realizar las reservas de sus espacios con 4 o 5 meses de anticipación en temporada alta (de Abril a Octubre) y 3 meses de anticipación en temporada baja (de Noviembre a Mayo).

 En la época de los incas, el camino inca fue un sendero de peregrinaje y purificación para llegar hasta los centros administrativos de inca Pachacútec. Se trata de una de las rutas más famosas de América Latina y el modo más aventurero de llegar a Machu Picchu.

Durante el camino, los viajeros pueden ver conjuntos arqueológicos, impresionantes montañas y nevados, ecosistemas, bosques tropicales y más de 400 especies de aves.

El Camino Inca a Machupicchu será cerrado en Febrero: Mincetour

El Camino Inca a Machu Picchu se cerrará en el mes de febrero por mantenimiento y consevación, informa el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo de Perú (Mincetur). "El Camino Inca que conduce a Machu Picchu será cerrado durante todo el mes de febrero para que las entidades competentes puedan realizar los trabajos de conservación, limpieza y mantenimiento de drenajes. Se hará también tratamientos de los pisos que estén deteriorados, terrazas, mantenimiento de áreas de camping, corte de vegetación y otros", indicó el documento. Por su parte, la ministra del sector, Magali Silva, resaltó que desde el 2002 se realiza el cierre de esta ruta como parte del reglamento de la zona arqueológica. "Los turistas podrán continuar visitando Machu Picchu por la ruta por tren, sólo se cierra el Camino Inca, para dar mantenimiento a esta red de 40 kilómetros", manifestó. Si deseas realizar el Camino Inca a Machupicchu, puedes visitarnos en: http://www.machupicchumagico.com/caminata-camino-inca-machupicchu-inca-trail-machupichu Fuente: Mincetur

Video y reportaje: En el Nevado Salkantay por la arista Noreste tras 27 años

Un grupo de andinistas estadounidenses y peruanos, encabezado por Nathan Heald, alcanza los 6.279m de esta montaña cercana a Cusco, casi 3 décadas después.



Informa:
Sergio Ramírez Carrascal
www.nuestramontana.com
Fuente: Nathan Heald
www.skyhighandes.com
Otras informaciones:
alpinejournal.org.uk

Sallqa en Qechua significa salvaje, invencible. La montaña fue llamada así por las frecuentes avalanchas que la asolan y las grandes tempestades que la engullen a ojos de los habitantes de la zona. No son pocos lugareños y turistas los que pasan por debajo de la mole durante alguna de las rutas más populares a Machu Picchu, pero apenas unos pocos montañeros, entre los que se encuentra Lionel Terray, han alcanzado su cumbre.

Aquellos que haya visitado Machu Picchu reconocerán su silueta. De hecho, en una de las imágenes del video tomadas a mayor altura, puede verse la montaña de la legendaria ciudad de los Incas, y así lo indica Nathan Heald en el montaje.

“La historia de esta esbelta y poca escalada cumbre de los andes peruanos (cordillera Vilcabamba, Cusco, Perú), encierra una serie de contradicciones y discusiones sobre su primer ascenso en 1952 y altura principal de sus cumbres este y oeste, además estará siempre ligada a montañeros como Lionel Terray (cumbre en 1953 por el espolón norte) o Fritz Kasparrek, quien desaparecería durante un intento por la arista noreste, luego de ser uno de los primeros escaladores de la cara norte del Eiger en 1938.

SkyHighAndes

El último registro de cumbre data de hace 27 años, un 7 de agosto de 1986 por los ingleses Mark Lowe y Pete Leeming quienes consultaron, como era usual en aquellas épocas, al Dr. César Morales Arnao acerca de la cara suroeste por donde finalmente abrieron esta ruta.

La mayoría de intentos posteriores tienen que desistir por las dificultades técnicas que les retrasan y sobre todo por el mal tiempo, muy común en esta montaña, ya que su cercanía a la vertiente del Amazonas la hacen propensa a las acumulaciones de nubes provenientes precisamente de ese sector. Hasta este año ningún montañista local había realizado el ascenso hasta la cumbre.

Nathan Heald, montañista norteamericano afincado en Cusco, explora las cresta oeste, noreste y este durante el año 2011 con diferentes compañeros, alcanzado los 5900m en su intento más serio junto el peruano Edwin Espinoza. Un año más tarde regresa con 2 compañeros quienes afectados por el mal de altura hacen que Heald realice un ataque en solitario sin los resultados esperados ya que el compromiso era demasiado alto y las condiciones peligrosas para acometer un ascenso en ese estilo.

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Campo base
Este año, ya con la experiencia ganada y un plan concreto, Heald, en compañía del escalador norteamericano Thomas Ryan y los peruanos Luis Crispín, natural de Pacchanta, poblado al pie del nevado Ausangate y Edwin Espinoza, natural del Mollepata, poblado al pie del Salkantay, inician el ascenso el 16 de junio. Espinoza se ve obligado a retirarse por problemas con sus botas de montaña.

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Cerca de la cima este
El mismo día alcanzan el campamento 1, eligiendo para ello el itinerario de la arista noreste, que presenta inclinaciones máximas de 65° con terreno mixto (nieve blanda, dura y tramos de roca) hasta el campamento de altura (5521m).

A las 23:30h del mismo día, el equipo inicia los preparativos para el asalto a la cima partiendo a la 1am. Desde allí una pared de hielo de 200m, 65° les conducen a una arista filuda donde empieza el Crux de la escalada, 6 largos de escalada técnica con diferentes tipos de nieve y hielo encontrando además 3 pasos muy verticales (3, 4 metros). Esta zona se localiza a unos 5800m.

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Mirando bajo el crux

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Saliendo del crux de la vía

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Cerca de la cumbre
Luego de los 5900 metros la arista se hace más ancha pero la nieve blanda hace lento el avance. Atravesaron 2 grietas y tras 9 horas desde el campamento 1, alcanzan, el 17 de junio, la cumbre este 6279m, (S 13° 20.027’ W 72° 32.596’) donde el mal tiempo ya cubría toda la montaña e inician el retorno por la misma ruta.

El 31 de Julio, Heald, el norteamericano James Lissy y el peruano Edwin Espinoza, realizan otro ascenso a la cumbre por la misma ruta y esta vez el tiempo en la cima les favorece con espectaculares vistas. Espinoza y Crispín se convierten en los primeros montañistas peruanos en ascender esta importante montaña en los andes cusqueños, empezando en sus inicios, con labores de arriero y cocina, convirtiéndose con el tiempo en escaladores de primer nivel gracias a su fortaleza física, ímpetu montañero y el entrenamiento del mismo Nethan Heald. El mismo equipo ya piensa en la inescalada cara oeste de la montaña.

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Destrepando la arista

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Descendiendo de cumbre

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Travesía en la expuesta arista del Saltankay
Heald califica en “D” la dificultad de la arista, con hielo AI2 o 3 dependiendo de las condiciones del año, siendo además una ruta bastante expuesta.

Es bastante escasa la información de rutas de montaña con nivel alto en la zona del Cusco, la casi nula actividad local, hasta ahora, y la poca que hay hacen de la zona un lugar bastante interesante para buscar itinerarios novedosos o repeticiones de excelente nivel como ésta.”

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Realiza el Camino Inca a Salkantay Machu Picchu:

Camino del Inca a Machupicchu: siete pasos para planificar tu viaje

Hay muchos caminos que conducen a Machu Picchu pero ninguno como el Camino del Inca. El más popular entre los viajeros y la vía peatonal más famosa del continente americano.
Desde Cuzco, 43 kilómetros de senda entre bosques y densas nieblas, escalones de piedra milenarios y vistas majestuosas. Al final está la recompensa: la famosa Puerta del Sol y sus impresionantes vistas de las ruinas de Machu Picchu. Hacer este recorrido es una aventura única que el viajero nunca olvidará. Elpaís.com consignó algunos pasos a seguir para planificar el trayecto antes de ponerse en camino:
1. Elegir el mejor momento
Es importante elegir la mejor época. Se organizan grupos todo el año (excepto en febrero, cuando llueve a cántaros y el Camino del Inca se cierra para mantenimiento), pero los mejores meses (más fríos y secos) son junio, julio y agosto. El problema: son también los más demandados. Para evitar aglomeraciones lo mejor es ir antes o después de la estación de lluvias (de marzo a mayo) o de septiembre a noviembre.
2. Ponerse en forma
Se habla mucho entre viajeros sobre la preparación física necesaria para hacer esta ruta, aunque en realidad no requiere más preparación que otras similares en extensión y dificultad técnica. Como es natural, conviene estar en buena forma, y prepararse las semanas previas al viaje con otras excursiones y largos paseos. Por supuesto, las botas deben estar ya usadas y se debe haber comprobado que no hacen ampollas. A un paso razonable y con una mochila pequeña, se evitan muchos problemas.
3. Hacer reserva previa
Como en otras muchas rutas de senderismo con alta demanda en todo el planeta, hay que hacer la reserva previa del Camino con mucha previsión: con seis meses de antelación si queremos recorrerlo en fechas fuera de temporada alta, y de seis meses a un año si queremos hacerlo de mayo a principios de septiembre.
La ruta de dos días también suele estar igual o más llena y la reserva con meses de anticipación es más que obligada. Solo los operadores autorizados obtienen permisos, aunque se puede comprobar la disponibilidad general de plazas en www.camino-inca.com.
Lo mejor es acordar un viaje de cinco días, que le permitirá caminar más relajadamente y disfrutar del paisaje, además de encontrar lugares para acampar menos concurridos. Es importante también contratar un seguro de viaje que cubra las actividades al aire libre.
4. Estudiar el reglamento y los precios
Es obligatorio reservar esta excursión a través de un operador autorizado ya que solo se permite el acceso diario al trayecto a 500 personas (incluidos guías y acompañantes) y son los operadores autorizados los que reciben los permisos por orden de solicitud.
Es necesario dar el número del pasaporte y enseñarlo en los controles a lo largo del camino. Los permisos no pueden transferirse: no se permiten cambios de nombre. Los precios oscilan entre u$s480 y u$s600 dólares.
5. Elegir el operador más conveniente
Hay muchas agencias que ofrecen el Camino del Inca pero conviene estudiar bien las diferentes opciones, no solo el precio sino también lo que incluyen, la calidad del equipo y de los guías. Pagar más tampoco es siempre garantía de mayor calidad y lo mejor es contactar con varias agencias para comprobar la calidad de sus servicios. Es bueno pedirles una relación de lo que está incluído en el precio, informarnos sobre el tamaño del grupo y sobre el tipo de transporte que incluye.
Hay que asegurarse de que el circuito incluye al menos tienda, comida, cocinero, entrada de un día a las ruinas y viaje de regreso en tren.
6. Preparar la mochila
Es recomendable llevar bastones para caminar, que pueden ahorrar muchos problemas, un pequeño botiquín, filtro solar, sandalias o crocs para el campamento, abrigo impermeable, gorro y guantes, sombrero para el sol, toalla de viaje, botas de montaña domadas, medias gruesas, ropa interior térmica, cantimplora o mochila de hidratación, repelente de mosquitos, pantalones largos y lentes de sol.
7. Seleccionar la ruta Hay muchas opciones de ruta tanto del Camino del Inca como de otros senderos. Estas son las más populares:
a. Camino Inca de dos días
Una ruta guíada con parada en los puntos destacados del camino. Consta de un empinado ascenso de tres a cuatro horas desde el kilómetro 104 hasta Wiñay Wayna y después otras dos horas por terreno más o menos llano hasta Machu Picchu. Se pernocta en Aguas Calientes y se visita Machu Picchu al día siguiente. El precio medio está en torno a los u$s400- u$s535.
b. Excursión al valle de Lares
Una opción más cultural, que se hace mejor con guía. No se trata en realidad de un camino en sí, sino de una excursión por alguna de las diferentes rutas que llevan a Ollantaytambo por el espectacular valle de Lares. La ruta comienza en unas fuentes termales y pasa por pueblos agrícolas andinos, yacimientos arqueológicos incas poco conocidos, exuberantes lagunas y gargantas de río. Finaliza en un viaje en tren de Ollantaytambo a Aguas Calientes. Aunque el componente cultural es lo principal de esta excursión, el paisaje montañoso es impresionante. El precio medio es de u$s460 dólares.
c. Excursión a Salkantay
Es una ruta más larga y pintoresca, aunque agotadora, que accede a Machu Picchu por un camino un poco más difícil que el Camino Inca. Puede hacerse en cinco días y nos llevará desde la jungla a terrenos alpinos. El punto más alto es un paso a más de 4.700 metros de altitud cerca del magnífico pico cubierto por glaciares de Salkantay (6.271 metros). Desde allí se desciende hasta los vertiginosos valles subtropicales. El precio medio de la excursión son unos u$s400 dólares.
d. Camino Inca por la jungla
Es una ruta ideada por proveedores y guías que lleva desde Cuzco a Machu Picchu pasando por Santa Teresa y que ofrece opciones de dos a cinco días para hacer el camino en bicicleta, andando o en balsa. Comienza con un largo viaje en automóvil de cuatro a cinco horas de Cuzco a Abra Málaga -el paso más alto (4.350 metros) entre Ollantaytambo y la cuenca del Amazonas.
En un punto en el lado del Amazonas se toma la bicicleta de montaña para hacer el largo viaje a Santa María. Se empieza en una calle asfaltada que se convierte en pista a los 20 kilómetros y es un increíble y paisajístico descenso de la zona glacial a la tropical, de 71 kilómetros en total.

Te animas a realizar el Camino Inca, visítanos:

Documentales sobre el Camino Inca

La próxima semana se estará realizando el ciclo de documentales “Vivencias en torno al Qhapaq Ñan, caminando a través de la historia”, un evento organizado por el proyecto Qhapaq Ñan del Ministerio de Cultura. Dichos documentales buscarán destacar la importancia del Qhapaq Ñan o Gran Camino Inca, el sistema vial que unió el Tahuantinsuyo. Con el apoyo de la Dirección de Patrimonio Inmaterial Contemporáneo del Ministerio de Cultura, los documentales expondrán las diversas manifestaciones culturales vinculadas al Gran Camino Inca y, de esta manera, contribuirán a su documentación y preservación. Todas las funciones son a las 18.30 horas en la Sala de cine Armando Robles Godoy del Ministerio de Cultura (Av. Javier Prado Este 2465, San Borja). El ingreso es libre.

Colocan hitos en el "nuevo camino inca" a Machupicchu

Luego de que un grupo de jóvenes de la localidad cusqueña de Huayopata realizara una caminata a través del camino que en antaño utilizaban los incas del tawantinsuyo, un segundo contingente de profesionales enviados por el municipio huayopatino, determinan exactamente la ruta del "nuevo camino inca", mediante hitos que van dejando en la vía hacia Machupicchu.

El camino que recorrerán en adelante los turistas, parte de la zona de Pistipata en el distrito de Huayopata y llega hasta la zona de Mandor en Machupicchu, la ruta comprende aproximadamente cuatro días de caminata.

"Un segundo contingente de técnicos y profesionales, provistos de instrumentos como GPS y otros, concretaron el objetivo de señalizar la ruta, luego de 4 días de sacrificada caminata, finalmente llegaron a nuestra Sétima Maravilla", citó el alcalde de Huayopata, Marcial Álvarez.

Se tiene previsto firmar un convenio entre el Municipio de Huayopata y el Plan Copesco, para la elaboración de un proyecto de mejora en la vía, creando lugares para acampar y senderos bien señpalizados, para hacer de esta nueva ruta, un trayecto seguro a Machupicchu.

www.machupicchumagico.com

Descubren nuevo Camino Inca Machupicchu


Una nueva expedición integrada por funcionarios, especialistas y pobladores del distrito de Huayopata verifica lo que sería un camino incaico que conecta esta zona con Machu Picchu, en Cusco, el cual fue reportado por un grupo de jóvenes.
El alcalde de Machu Picchu, Óscar Valencia, precisó que este nuevo grupo de expedicionarios partió hace dos días para efectuar el recorrido que conecta Huayopata, en la provincia de La Convención, con Machu Picchu, en la provincia de Urubamba.

"Se nos ha informado que la nueva expedición, llamémosla oficial, está integrada por 12 personas, quienes seguirán las huellas dejadas por la expedición de avanzada" integrada por los jóvenes, declaró.

Valencia señaló que los expedicionarios, provistos de GPS, arribarán a sectores del distrito de Machu Picchu como Mandor y Collpani Grande. Tras verificar esta nueva ruta incaica se buscará firmar un acuerdo de mancomunidad con el municipio distrital de Huayopata para promover el turismo en forma conjunta.

El burgomaestre de Huayopata, Marcial Álvarez, por su parte, refirió que "la intención es implementar el nuevo tramo Huayopata-Machu Picchu", para lo cual se cuenta con el respaldo de la población.

El 15 de setiembre un grupo de 11 jóvenes inició el recorrido de lo que sería un nuevo camino inca que conduce a Machu Picchu. Luego de seis días, los jóvenes llegaron el martes 20 a Machu Picchu, donde encontraron zonas arqueológicas y tramos de alto valor ecológico.

Camino Inca, la vía alternativa para llegar a Machu Picchu


La mayoría de turistas llegan a Machu Picchu en autobús, pero existe otra vía para llegar a la ciudadela: el Camino Inca, una ruta a pie que permite a 200 privilegiados al día adentrarse en el mundo andino y conocer su fauna y su flora
Mientras la visita habitual a los populares restos arqueológicos obliga al turista a compartir la experiencia con varios miles de personas, llegar a Machu Picchu caminando se convierte en una experiencia íntima con la tradición andina, y en la que la propia ruta resulta casi más interesante que el destino final.

En los cuatro días, y 42 kilómetros, durante los que se prolonga el Camino Inca, también existe una ruta alterna de dos días, el turista recorre un empedrado centenario que llega a los 4.200 metros de altura, mientras transita por imponentes y solitarias ruinas que aparecen por sorpresa entre la inesperada selva alta de Perú.

Para Fernando Astete, director del Parque Arqueológico de Machu Picchu, el Camino Inca es "una ruta cultural que permite al turista adentrarse en el mundo andino", lo que lo convierte en una solicitada experiencia para la que es necesario reservar, incluso, con varios meses de anticipación.

No siempre fue así, cuando la vía comenzó a hacerse popular entre los turistas, a mediados de la década de los setenta, el ingreso era libre y realizar el camino, una dura experiencia destinada a aventureros capaces de sobrevivir en solitario a las frías noches y a la exigente altura de los Andes peruanos.

Sin embargo, no eran raros los casos de turistas que sufrían infartos o eran sepultados por deslizamientos de roca, algo que motivó al Gobierno peruano a establecer desde 2001 un férreo control sobre la ruta.

"Antes permitían a cualquiera el ingreso, personas que nunca habían estado a 4.000 metros de altura, y que también sufrían problemas estomacales, pero esto se está superando, los grupos van viniendo organizados para todas las situaciones que se presentan", señaló Astete.

En la actualidad, el único modo de ingresar al Camino es a través de alguna de las agencias de viajes que tienen la exclusividad y que se encargan de contratar guías y porteadores que acompañan a los turistas y facilitan el trayecto.
Así, lo único de lo que tiene ahora que preocuparse el viajero es de cargar con algo de agua y poseer unos zapatos cómodos, de las tiendas de campaña, la comida y demás facilidades se encargan los porteadores.

La capacidad de éstos es una de las sorpresas del Camino: mientras el turista inicia temprano su ruta, los porteadores se quedan atrás levantando el campamento, para luego sobrepasar a todos durante el día y llegar al próximo campamento con el suficiente tiempo para que todo esté listo.

Y esto con sandalias en los pies y bolas de hoja de coca en la boca, una tradición andina a la que se invita a sumarse a los turistas y que habitualmente se convierte en un gran aliado para el esfuerzo de la ruta.

Además de los restos arqueológicos que se encuentran durante la ruta, una de las mayores sorpresas que el Camino Inca reserva al turista es cuando, a inicios del tercer día y tras subir a la cumbre de una de las montañas, se descubre la selva alta o "ceja de selva", una densa vegetación que puebla el paisaje.

Y es que, como recuerda Astete, otro de las grandes virtudes de esta ruta es la fauna y flora con la que el caminante se encuentra, desde abundantes colibríes y ciervos al más tímido Oso de Anteojos, especie autóctona de la zona.

Sin embargo, lo mayor aportación de llegar a Machu Picchu a pie es la posibilidad de conocer la importancia de la red de caminos de los Incas, según Astete uno de los objetivos a los que el Imperio dio más importancia.

"Machu Picchu no era autosuficiente, no había cultivos para las 500 o 600 personas que lo habitaban. Por eso planteamos que era un centro político-religioso-administrativo, un nexo entre los Andes y la amazonía", argumentó.

Y esa es la sensación que deja contemplar por primera vez Machu Picchu desde el Inti Punko (Puerta del Sol), mientras amanece y tras caminar durante cuatro días por el mismo camino de piedra que hace siglos utilizaron los peregrinos de la que Hiran Bingham bautizó como la "ciudadela perdida de los Incas".

Machu Picchu, cien años de historia oficial

Escalones de piedra labrada, muros imponentes, empinadas laderas, densa vegetación... Hiram Bingham observó el paisaje y escribió en su diario: “¿Quién podría creer lo que he encontrado?”. Estaba en Machu Picchu.

Este “hallazgo” se produjo el 24 de julio de 1911, hace casi cien años. El científico e historiador estadounidense (1875-1956) llamó “La ciudad perdida de los incas” a este gran complejo arquitectónico de piedra construido entre los siglos XV y XVI en la cresta de una montaña en la selva de Cusco (sureste de Perú).

Machu Picchu, que significa Montaña Vieja en quechua, se encuentra a 2.400 metros sobre el nivel del mar. La superficie edificada ¬completamente de piedra¬ tiene unos 530 metros de largo por 200 de ancho, con una zona de terrazas agrícolas y otra de habitaciones, con 172 edificios en total dentro de un santuario de 32.500 hectáreas.

Bingham ¬que muchos aseguran inspiró la figura cinematográfica de Indiana Jones¬ es reconocido como el personaje que puso a Machu Picchu en el mapa mundial y la hizo conocida internacionalmente.

Sin embargo, su papel también generó críticas de estudiosos, sobre todo peruanos, que lo acusaron de haber sido un saqueador que despojó a Perú de sus riquezas. En tres expediciones (1911, 1912 y 1915), Bingham se llevó 44.000 piezas a la Universidad de Yale, en Estados Unidos, donde era profesor, que en el primer semestre de este año devolvió las primeras 366 y tendrá que regresar el resto.

Su fama mundial nació en 1913 con la difusión que inició la revista National Geographic, que patrocinó la expedición de Bingham. Esto también ocasionó que aventureros empiecen a llegar al sitio, que solo el año pasado acogió a 700.000 turistas.

Historiadores relatan que Albert Giesecke, un académico estadounidense que se desempeñaba como rector de la Universidad San Antonio Abad de Cusco, fue quien le dio las referencias a Bingham e incluso el nombre de Melchor Arteaga, el campesino que lo guiaría.

Otras personas habían visitado el lugar antes, aunque con la ansiedad de buscar tesoros, realizar exploraciones mineras o hallar rutas fluviales hacia la Amazonía. Uno de los más célebres fue el hacendado Agustín Lizárraga, de Cusco. Él llegó a las ruinas y escribió en el muro conocido como ‘de las tres ventanas’: “A. Lizárraga, 14 de julio de 1902”. Es decir, llegó nueve años antes que Bingham.

Existieron mapas del siglo XIX en los que se señalaba el sitio de Machu Picchu y, si se retrocede más, los primeros indicios son de 1565, cuando en los escritos del español Diego Rodríguez de Figueroa aparecía con el nombre de “Pijchu”.

Ahora que ha pasado un siglo existe consenso en que Bingham no fue el “descubridor”, pero sí la primera persona que se dio cuenta de la importancia histórica y cultural del lugar.

Las celebraciones por el centenario tendrán su día central este jueves y no el 24 de julio. La explicación oficial es que el 7 de julio se cumplen cuatro años desde que Machu Picchu fue considerada como una de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo Moderno. Antes, en 1983, la Unesco la había declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad. Un espectáculo de luces y colores, bailes andinos, conciertos, desfiles alegóricos, rituales místicos y conferencias sobre su importancia en la historia de Perú se han programado para la próxima semana, dentro de una serie de homenajes que incluyen la representación de la ciudadela en el nuevo billete de 10 soles, la moneda local.

La otra puerta de entrada a Machu Picchu

La mayoría de turistas llegan a Machu Picchu en autobús, pero existe otra vía para llegar a la ciudadela: el Camino Inca, una ruta a pie que permite a 200 privilegiados al día adentrarse en el mundo andino y conocer su fauna y su flora
Mientras la visita habitual a los populares restos arqueológicos obliga al turista a compartir la experiencia con varios miles de personas, llegar a Machu Picchu caminando se convierte en una experiencia íntima con la tradición andina, y en la que la propia ruta resulta casi más interesante que el destino final.
En los cuatro días, y 42 kilómetros, durante los que se prolonga el Camino Inca, también existe una ruta alterna de dos días, el turista recorre un empedrado centenario que llega a los 4.200 metros de altura, mientras transita por imponentes y solitarias ruinas que aparecen por sorpresa entre la inesperada selva alta de Perú.
Para Fernando Astete, director del Parque Arqueológico de Machu Picchu, el Camino Inca es "una ruta cultural que permite al turista adentrarse en el mundo andino", lo que lo convierte en una solicitada experiencia para la que es necesario reservar, incluso, con varios meses de anticipación.
No siempre fue así, cuando la vía comenzó a hacerse popular entre los turistas, a mediados de la década de los setenta, el ingreso era libre y realizar el camino, una dura experiencia destinada a aventureros capaces de sobrevivir en solitario a las frías noches y a la exigente altura de los Andes peruanos.
Sin embargo, no eran raros los casos de turistas que sufrían infartos o eran sepultados por deslizamientos de roca, algo que motivó al Gobierno peruano a establecer desde 2001 un férreo control sobre la ruta.
"Antes permitían a cualquiera el ingreso, personas que nunca habían estado a 4.000 metros de altura, y que también sufrían problemas estomacales, pero esto se está superando, los grupos van viniendo organizados para todas las situaciones que se presentan", señaló Astete.
En la actualidad, el único modo de ingresar al Camino es a través de alguna de las agencias de viajes que tienen la exclusividad y que se encargan de contratar guías y porteadores que acompañan a los turistas y facilitan el trayecto.
Así, lo único de lo que tiene ahora que preocuparse el viajero es de cargar con algo de agua y poseer unos zapatos cómodos, de las tiendas de campaña, la comida y demás facilidades se encargan los porteadores.
La capacidad de éstos es una de las sorpresas del Camino: mientras el turista inicia temprano su ruta, los porteadores se quedan atrás levantando el campamento, para luego sobrepasar a todos durante el día y llegar al próximo campamento con el suficiente tiempo para que todo esté listo.
Y esto con sandalias en los pies y bolas de hoja de coca en la boca, una tradición andina a la que se invita a sumarse a los turistas y que habitualmente se convierte en un gran aliado para el esfuerzo de la ruta.
Además de los restos arqueológicos que se encuentran durante la ruta, una de las mayores sorpresas que el Camino Inca reserva al turista es cuando, a inicios del tercer día y tras subir a la cumbre de una de las montañas, se descubre la selva alta o "ceja de selva", una densa vegetación que puebla el paisaje.
Y es que, como recuerda Astete, otro de las grandes virtudes de esta ruta es la fauna y flora con la que el caminante se encuentra, desde abundantes colibríes y ciervos a el más tímido Oso de Anteojos, especie autóctona de la zona.
Sin embargo, lo mayor aportación de llegar a Machu Picchu a pie es la posibilidad de conocer la importancia de la red de caminos de los Incas, según Astete uno de los objetivos a los que el Imperio dio más importancia.
"Machu Picchu no era autosuficiente, no había cultivos para las 500 o 600 personas que lo habitaban. Por eso planteamos que era un centro político-religioso-administrativo, un nexo entre los Andes y la amazonía", argumentó.
Y esa es la sensación que deja contemplar por primera vez Machu Picchu desde el Inti Punko (Puerta del Sol), mientras amanece y tras caminar durante cuatro días por el mismo camino de piedra que hace siglos utilizaron los peregrinos de la que Hiran Bingham bautizó como la "ciudadela perdida de los Incas".

Camino Inca a Machupicchu Una maravilla del mundo

Por qué no hay una basílica, catedral, iglesia o capilla en el Macchu Picchu? Sencillo. La montaña sagrada fue hasta principios del siglo pasado, el secreto mejor guardado de los quechuas. Los conquistadores españoles no tocaron a esta maravilla porque jamás se enteraron de que existía. Al lo mejor los dioses, obraron para que esto ocurriera.

Lo cierto es que este año los ojos del mundo se posaran en este emblemático destino de Perú, en el marco de la celebración de los 100 años desde que el explorador y catedrático de historia, el norteamericano Hiram Bingham, siguiendo la pista de los incas de Vilcabamba, escuchó en Cusco los rumores de la existencia de unas singulares construcciones.

Siguiendo a sus guías, Bingham llegó a Picchu un 24 de julio de 1911. Allí encontró a dos familias de campesinos trabajando en un cultivo. Uno de los niños campesinos condujo al explorador al lugar contiguo –seguramente su zona de juegos– que, para su asombro resultó ser la famosa ciudadela.

Tras una limpieza inicial del lugar, totalmente cubierto de vegetación, Bingham decidió contactar a la Universidad de Yale y a la Fundación National Geographic para que auspiciaran el enorme trabajo que sería la limpieza y excavación. De hecho, esto duró de 1912 a 1915, estudiándose, además de los restos arqueológicos, la geología, fauna y flora del lugar.

El material extraído -que incluía huesos, momias humanas adornadas, objetos de oro, cerámicas talladas, entre otros artículos- fue trasladado por el explorador a la Universidad de Yale, con la autorización del gobierno peruano, en calidad de préstamo para estudiarlos.

Machu Picchu fue dado a conocer al gran público mundial en abril de 1913, cuando le dedicada la edición de aniversario de la revista National Geographic. De inmediato causó sensación.

Diez años después, las fotografías de Martín Chambi y Juan Manuel Figueroa, recorrieron el mundo y generaron el interés masivo entre los peruanos quienes convirtieron a la recién aparecida ciudad en un símbolo nacional.

En 1928 se completó el tramo del ferrocarril que acercó Cusco al complejo, aunque, por las dificultades del terreno, tuvieron que pasar 20 años para que una vía completara el camino. Antes de eso, en 1939 una expedición científica estudió y limpió el Camino Inca, que constituye la vía alternativa de acceso. Por estas rutas, es que cada vez más viajeros de todo el mundo visitan el Machu Picchu, confirmando que es el principal destino turístico de este país suramericano.

Paso a paso, instrucciones para llegar

La oficina de turismo de Perú ha divulgado a través de su presentación “Cusco el centenario del Machu Picchu” algunos detalles que es preciso conocer antes de planificar la visita:

1. Para llegar a Machu Picchu, a menos que se quiera hacer a pie el Camino Inca, es necesario tomar un tren en Cusco, el cual recorre en unas cuatro horas los 110 kilómetros hasta el pueblo.

2. Se puede optar por el lujoso vagón Hiram Bingham, que incluye guía y comida gourmet, o bien por alguno de los otros servicios que ofrecen Perú Rail, Inca Rail y Andean Railways en varios precios, y que pueden tomarse también desde Ollantaytambo. Los ocho kilómetros que separan el pueblo del complejo son cubiertos por una flota de autobuses.

3. Machu Picchu Pueblo, un curioso lugar construido en función al turismo, es más conocido como Aguas Calientes por sus baños termales. El viajero puede relajarse y mejorar su salud sumergiéndose en aguas sulfurosas que brotan de la tierra cargadas de sustancias medicinales. Es en Machu Picchu Pueblo donde la mayor parte de visitantes pasará una o varias noches.

Aquí se encuentran desde albergues rústicos hasta hoteles de lujo, como el Sumaq (http://www.machupicchuhotels-sumaq.com), el Hatuchay Tower (http://www.hatuchaytower.com/) o el Inkaterra (http://es.inkaterra.com/en/machu-picchu), además de alternativas ecológicas como el pequeño Rupa Wasi Condor House Eco Lodge (http://www.rupawasi.net/).

4. Quienes no quieran separarse de la ciudadela preferirán alojarse en el Machu Picchu Sanctuary Lodge (http://www.sanctuarylodgehotel.com.pe/), único hotel con vista al sitio arqueológico.

5. Si se quiere disfrutar de la exquisita gastronomía peruana, novoandina e internacional, los restaurantes y cafés de todos los hoteles mencionados son excelentes opciones. Varios de ellos ofrecen también clases de cocina. Nuevamente, Machu Picchu Pueblo nos presenta alternativas de todo tipo y precio, incluyendo pequeños puestos tradicionales junto a los rieles de la estación.

6. Para ingresar al complejo arqueológico es necesario adquirir una entrada, lo cual puede hacerse previamente vía Internet (http://www.machupicchu.gob.pe/) a un costo de S/. 64 para nacionales y S/. 126 para extranjeros (unos US$ 45), con tarifas especiales para estudiantes.

7. La mejor manera para apreciar todos los detalles de la ciudadela es dormir en el pueblo y llegar muy temprano. Lo primero que se observará es la zona agrícola con sus andenes, pudiendo contemplar todo el complejo desde el puesto de vigilancia. La periferia alberga también el cementerio y una roca ritual. Dentro de la zona urbana se encuentran puntos de importancia religiosa como el Templo Principal, Templo de las Tres Ventanas y el Templo del Sol, bajo el cual se encuentra un mausoleo. También son destacables la Roca Sagrada y el Intiwatana.

8. La alternativa para llegar en tren es el Camino Inca a Machu Picchu, la ruta de “trekking” más conocida del Perú. El recorrido más popular es el de cuatro días, partiendo de las ruinas de Llaqtapata y pasando por varios centros ceremoniales. Se recomienda entrar al amanecer a la ciudadela, pues se dice que la vista de esta desde Intipunku (‘Puerta del Sol’) es absolutamente inolvidable.

9. Una opción más ligera es ir sólo desde el pueblo a Wiñay Wayna, un pequeño complejo urbano de gran belleza situado a unas tres horas y media por el mismo camino. En cambio, quienes se inclinen por una alta exigencia física pueden tentar la caminata de ocho días, que pasa por las laderas del nevado Salkantay.

10. Al norte de Machu Picchu, el imponente Huayna Picchu también guarda vestigios. Uno de los caminos inca que salen de la ciudadela conduce a la parte posterior del cerro donde se encuentra el llamado Templo de la Luna. En realidad se trata un conjunto de cuevas adornadas con bloques de piedra magistralmente tallados, formando portadas y nichos, y que posiblemente haya sido un mausoleo. De la bifurcación del camino inicial se desprende una estrecha y empinada escalinata tallada en la roca del cerro y que conduce a su cima.

Ahí, entre los restos de otras construcciones, se accede a una vista privilegiada de la ciudadela, el río Urubamba y el nevado Salkantay. Entre los muchos atractivos que ofrece la zona para los amantes de la naturaleza, destaca el camino de orquídeas del hotel Inkaterra, en Machu Picchu Pueblo. Con sus 372 especies, esta es considerada la más grande colección privada de orquídeas en su entorno natural. El ecosistema de bosque nuboso, sobre todo entre los meses de diciembre a marzo, es particularmente apto para el desarrollo de estas peculiares flores. También se puede apreciar orquídeas en varios tramos del Camino Inca.

Año de celebraciones

Este 2011, por iniciativa del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, ha sido declarado oficialmente como “Año del Centenario de Machu Picchu para el Mundo”. En palabras del presidente de la República, Alan García, “recordando el hallazgo científico que permitió al mundo conocer esta maravilla reconocida por la humanidad, y cuyas piezas extraídas en excavaciones serán devueltas a partir de marzo a nuestra patria”.

Como no podía ser menos, el estado peruano se ha comprometido a realizar actividades durante todo el año. Cinco ministerios y otras instituciones oficiales se han involucrado, junto con representantes del sector privado turístico a nivel nacional, todo bajo el impulso del Viceministerio de Turismo y el Gobierno Regional del Cusco.

A tales efectos se ha diseñado un programa de actividades, apuntando no sólo a celebraciones y acciones de promoción a nivel nacional e internacional, sino a resaltar la importancia de Machu Picchu desde los ángulos cultural, educativo o medioambiental.

El 7 de julio, día oficial del Santuario Histórico de Machu Picchu, se presentará una ceremonia especial en la misma ciudadela. Será un concierto a cargo de Sting y el tenor Juan Diego Florez. Estas celebraciones y actividades alusivas apuntan a conmemorar la grandeza de la cultura Inca, centrándose en lo que hasta hoy reconocemos como su manifestación material más destacada.

La magia de “la ciudad perdida”

Durante la época Inca, Machu Picchu fue habitado por un grupo de miembros de la familia real –o panacas– de Pachacútec, junto con trabajadores agrícolas y artesanos, en su gran mayoría mujeres, traídos de distintas partes del imperio. Se comunicaba con otros pueblos de la región a través de ocho caminos, por los cuales llegaban los productos necesarios para complementar la alimentación de sus residentes.

“Era una zona exclusiva de la realeza inca, y nadie sabe hasta el momento cómo desaparecieron. Hay varias teorías, se fueron porque supieron de la llegada de los conquistadores, por la falta de suministros, se habla de un suicidio colectivo, y de que fueron absorbidos por tribus del Amazonas”, comenta el guía turístico Roberto Rocafort.

Los cierto es que el área abarca 32,592 hectáreas, e integra en este espacio un fabuloso jardín botánico con 402 especies de plantas, de las cuales 123 son variedades de orquídeas, las que se suman a otros 425 tipos dispersas por toda la región del altiplano peruano.

El Machu Picchu queda a 11 mil pies de altura, lo que la adaptación del cuerpo al proceso de oxigenación especial es algo verdadero que se debe advertir. “Lo mejor es viajar liviano, ingerir comida liviana, tomar agua en exceso y un té de coca que te ayuda a sobrellevar la condición de la altura”, terminó diciendo Rocafort.